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INTRODUCCIÓN
1. DESCONTAMINACIÓN INSTRUMENTAL

Tras finalizar la intervención, el/la auxiliar o responsable de esterilización debe colocarse el equipo de protección individual (EPI) y proceder a recoger el instrumental utilizado.
El proceso de descontaminación se lleva a cabo sumergiendo el material contaminado en una cubeta con solución desinfectante durante el tiempo requerido para eliminar virus y bacterias.

2. LIMPIEZA MANUAL

Los instrumentos deben ser lavados y cepillados manualmente para retirar cualquier residuo biológico.
Para la limpieza manual del instrumental y material quirúrgico se requiere un cepillo de cerdas suaves, detergente neutro (pH 7) y un desinfectante con acción bactericida y virucida.
El enjuague, tanto inicial como final, debe efectuarse con agua caliente (alrededor de 40 °C).

3. DESINFECCIÓN MECÁNICA

La limpieza mecánica se realiza mediante cubas de ultrasonido o termodesinfectadoras, las cuales actúan alterando física y químicamente los contaminantes bacterianos.

Limpieza por ultrasonidos:
Emplean ondas ultrasónicas de alta frecuencia que generan vibraciones en el líquido de limpieza, formando burbujas microscópicas que colapsan y desprenden suciedad, tejidos blandos y residuos de los instrumentos.

Termodesinfección:
Las termodesinfectadoras permiten efectuar de forma eficiente el lavado, enjuague y desinfección a 93 °C, garantizando altos niveles de seguridad e higiene tanto para el personal como para los pacientes. Este proceso combina descontaminación y desinfección térmica, seguido de un secado óptimo.

4. ENVASADO

El envasado es una etapa previa a la esterilización y consiste en introducir los dispositivos médicos previamente descontaminados, desinfectados y secos en un envase desechable (Sistema de Barreras Estériles – SBS), cuyas especificaciones se establecen en la norma UNI EN ISO 11607-1.

Su finalidad es permitir la esterilización, ofrecer protección física y conservar la esterilidad de los instrumentos hasta el momento de su utilización.

El contenido del envase no debe superar las ¾ partes de su capacidad. Es necesario dejar al menos 3 cm entre la carga y la soldadura, así como 1 cm entre la zona de sellado y el borde del papel para facilitar su apertura posterior. La banda de sellado debe ser de al menos 6 mm (EN 868-5). Los instrumentos con puntas deben ser protegidos, y al embolsar turbinas o dispositivos lubricados, se recomienda colocar gasas para evitar el exceso de aceite dentro del sobre.

Para el envasado pueden emplearse:

  • Bolsas autosellables adhesivas

  • Rollos de papel con termoselladora

Se aconseja utilizar selladora para reducir errores humanos y optimizar el proceso.

5. ESTERILIZACIÓN

De acuerdo con la normativa EN13060, la esterilización tiene como objetivo eliminar toda forma de vida microbiana vegetativa, incluidas esporas y hongos, mediante vapor de agua a una temperatura de 121 o 134 °C. Un objeto se considera estéril cuando la probabilidad de que contenga un microorganismo vivo es inferior a 1 por cada millón.

Es fundamental no sobrecargar la cámara del autoclave. Los sobres no deben superponerse ni entrar en contacto con las paredes internas del equipo. La parte porosa y blanca de la bolsa de esterilización debe colocarse hacia arriba para favorecer la penetración del vapor y el secado adecuado del instrumental. Los sobres húmedos o abiertos deben reprocesarse por separado.

6. TRAZABILIDAD/ALMACENAMIENTO

Además de asegurar y mantener la esterilidad de los instrumentos tras el proceso de esterilización, la normativa de envasado contempla un sistema de etiquetado y trazabilidad esencial para la gestión, el control y el correcto funcionamiento de la clínica. La información que debe figurar en cada envase incluye:

• Datos del responsable que efectuó la esterilización.
• Número de ciclo de esterilización registrado por el autoclave.
• Fecha de envasado.
• Fecha de caducidad, que salvo indicación contraria del fabricante, es de 30 días desde el envasado.

7. INDICADORES Y TEST

Las pruebas de control tienen como objetivo verificar el correcto funcionamiento del esterilizador.

Se pueden clasificar en:

  1. Control del rendimiento del autoclave mediante pruebas de vacío o test externos: el test Bowie & Dick y el test Helix, que se realizan antes de poner en marcha el autoclave.

  2. Controles químicos (indicadores de esterilización) y controles biológicos, que se ejecutan durante el ciclo de esterilización para confirmar que se han alcanzado los parámetros requeridos.

Según el tipo de prueba, el protocolo interno de cada clínica y la normativa vigente, los controles deben efectuarse de manera diaria, semanal o mensual.

Para más información sobre los distintos tipos de pruebas: Control de indicadores de esterilización.

8. MANTENIMIENTO PREVENTIVO

Cada fabricante de autoclaves recomienda rutinas específicas para mantener el equipo en óptimas condiciones y garantizar su correcto funcionamiento a lo largo del tiempo. Seguir estas prácticas es esencial para prevenir averías innecesarias.

El procedimiento depende de los ciclos realizados y de los años de uso del dispositivo: desde simples sustituciones de filtros de aire, agua, junta de la puerta y filtros de polvo, hasta la limpieza de depósitos y sistemas hidráulicos, el filtro de la cámara y la verificación de los parámetros electrónicos.

El mantenimiento puede realizarse de forma semanal, mensual y/o anual.

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